Dulce sinfonía!

Mezcla de pensamientos, sentimientos y emociones que ocurren en la vida. Esperando que los contenidos de este humilde blog sean de su agrado, disfruten el placer de leer, de la misma manera en la cual yo disfruté escribiendo ...


Es increíble como las cosas (por más que uno no quiera) tiene fecha de caducidad. Si compras una leche, en el reverso se encuentra; más hay cosas que sabes que algún día no estarán y/o tendrán un vencimiento pero no sabes cuando.
Es complicado perder algo, imagínense cuan doloroso es el hecho de perder a un ser querido. Conozco a muchos que han visto partir a personas tan vitales como su madre o su padre, más gracias a dios no ha sido mi caso aún. Tengo que reconocer que la única gran pérdida y la más cercana fue la de mi hermano mayor, al cual no conocí.
Él falleció cuando era un bebé y como mencioné anteriormente, fue y es (pues creo que me acompaña) mayor que yo. Éste tema es demasiado delicado de tocar por parte de mi familia, pero creo que el compartir este pequeño trozo con ustedes podrán entender un poco el lazo que siento con alguien que no conocí.
Cuando era pequeña comencé a tener unos sueños con un niño que era algo mayor que yo. Nunca supe y mucho menos me expliqué el por qué de esos sueños tan raros. Eran tan extraños y lindos a la vez, pues tenía la sensación de haberlo conocido o que él me conocía de alguna parte. Esto pasó por unos años. Hasta que en uno de esos sueños (no recuerdo como y mucho menos dónde) pude saber y averiguar el nombre de él. Al tener una naturaleza curiosa e inocente, decidí preguntar sobre eso a mi familia. Cuando lo hice, recuerdo observar una expresión tan terrorífica que me hizo querer preguntar más sobre el tema. En ese momento me enteré de que aquel niño con el cual yo soñaba era mi hermano que falleció a los meses de estar vivo. Ahí pude entender por qué sentía aquella conexión, más nunca la pude entender hasta ése momento.
Recuerdo que me relataron la historia y todo lo relacionado con él. El primer primogénito de mi madre falleció debido a una insuficiencia renal. El caso fue tan conocido que incluso salió en los periódicos de la época.
Por conclusión pude deducir que él se apareció en mis sueños para que yo pudiera saber de su existencia y que pudiera entender que él me cuidaría el tiempo necesario.
Con esto a que me gustaría llegar, que cuando se pierde a alguien tan cercano y/o especial la muerte no es el fin de ese sentimiento tan lindo y preciado. Creo que cuando se da por muerto a alguien, es el momento en que de verdad se deja de creer o se pierde el amor experimentado entre sí. Si se guarda el recuerdo y se conserva en la memoria, es posible vivir cada día momento con tal de saber que el sentimiento no se fue con la pérdida.
Después de descubrir quién era aquel muchacho, nunca más volví a soñar con él. Tengo la fé y el presentimiento que jamás ha dejado de estar conmigo. El sentir amor y cariño por alguien lo hace estar más vivo que nunca.
Agradezco haber podido experimentar esta situación, pues creo que así podré estar algo más preparada para alguna pérdida. No hace mucho, perdí a alguien importante. Me dolió, lloré y lo sentí en lo más profundo de mi corazón. El camino al término de su vida fue tan terrible y largo que no me atreví a verlo tan triste y fuera de sí, que preferí no ir y así quedarme con los bellos momentos que compartí, como el de escuchar sus chistes fomes o el hecho de verlo con su sombrero mexicano envuelto en una bolsa, pues decía que así no se gastaban y duraban mucho más.
Es por esto, que cada vez que tengan una pérdida, tómenla como el inicio a una nueva etapa. No como algo negativo. Hay veces que ésa es la solución a un descanso esperado por tanto tiempo. Si sienten ganas de llorar, lloren. Más valiente es quien expresa sus emociones, que alguien cobarde que tiene vergüenza de dejar brotar algunos sentimientos en público. No serán menos personas o más débiles por eso. Las acciones valen más que mil palabras o a veces éstas sobran y es mejor mostrar el apoyo necesario para sobrellevar algo de ésta índole.
Así que recuerden, la muerte no es el final de una historia, sino el inicio de un capítulo distinto. Como saben? sí el día de mañana puedan tener una conexión como la que alguna vez pude experimentar.


Dedicado a quienes hayan perdido un ser querido. Mi más sentido pésame, pero recuerden quien vive en nuestros corazones jamás morirá...