Sería prácticamente desconsiderada de mi parte no mencionar el acontecimiento que el día de hoy se encuentra en su aniversario nro. 2.
Con esto, netamente, me refiero al fatídico terremoto que pasó por Chile en la madrugada del 27 de Febrero del año 2010. Quién iba a pensar, que ya han pasado 24 meses de aquel acontecimiento que para algunos fue traumante. Para mi? No lo fue tanto, más compartiré mi experiencia ocurrida ese día.
Ése Viernes (pues fue ese día) volvía de unos días de vacaciones que me fui junto a mi madre y mi hermano pequeño a Quintero. Nos habíamos alojado en una casa que estaba o está más menos a unas 3 cuadras de la playa (ahora si lo pienso, bastante aterrador). Llegamos a la casa tipo 8 p.m. y tomamos once.
Después de eso, decidí conectarme un rato, para esperar el Festival de Viña del Mar. Quién se presentaba ese día? Ricardo Arjona, por lo que era un motivo fuerte para quedarme en mi hogar. Unas amigas, vía redes sociales, me ofrecieron salir a un local. Les dije que no tenía ganas de salir, pues venía llegando de la playa, entonces me encontraba agotadisíma. Con esto, no me quedó mas remedio que prepararme para ver la presentación del cantante guatemalteco.

Al finalizar el show, decidí que era hora de dormir pues me encontrada exhausta y mi hermano pequeño se quedó utilizando el computador.
Quién se iba a imaginar que a las horas de ocurrido esto iba a comenzar la catástrofe más horrible de la historia. A las 3.35 a.m un terremoto comienza a azotar nuestras casas y con tal magnitud, que creo que fue un instante en que nos dimos cuenta de que el ser humano es tan insignificante frente a la fuerza de la madre naturaleza. Mi viejo (papá) me despierta bruscamente, me dice que sólo debía correr fuera de ahí, que la casa se podía caer y que necesitaba que todos estuviéramos a salvo. Pegué un grito a mi hermano para que dejará el computador y que éste saliera de nuestro hogar que se movía como una verdadera hoja de papel. Al llegar al patio, miro el cielo y logré ver unos destellos que indicaban el corte de los cables de electricidad. Luego de eso, volvimos a la casa, y nos acostamos en nuestras respectivas camas hasta que a las 7 a.m viene una réplica del movimiento telúrico que nos asustó tanto que decidimos "dormir" con nuestros padres (mi hermano y yo).
Al amanecer tomamos algunas cosas y partimos a la casa de mi abuela. En el trayecto llamamos a nuestros familiares más cercanos para asegurarnos de que se encontraban sanos y salvos. Creímos que no había sido TAN grave el movimiento de las placas tectónicas hasta que decidimos encender el televisor y pudimos dimensionar el daño que vivió el país. Al pasar las horas, cada vez habían mas imágenes que parecían salidas de una película de Hollywood.
Con esto, queda demostrado que mientras un país y/o una familia permanece unida se puede salir adelante. Todo tiene solución en esta vida, menos la muerte; y es por eso que hoy a través de mi historia quiero simbolizar en parte la experiencia vivida en esa maldita madrugada, más nunca me cansaré de mencionar que a pesar de la adversidad , cuando se quiere y se tienen las ganas, se pueden hacer grandes cosas. Fuerza a todos y ánimo!
Dedicado a todos los que experimentamos ese movimiento y por sobre todo, para quienes perdieron a alguien en ese traumática madrugada, que sé que jamás de podrá de nuestra memoria colectiva.



